
La base de su invernadero: preguntas frecuentes, opciones y checklist de instalación (2025)
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Una base sólida es fundamental para garantizar la estabilidad y durabilidad de un invernadero. Constituye literalmente el soporte de la estructura y ayuda a evitar problemas comunes como asentamientos, desniveles o daños en el marco y el vidrio. Según el modelo de invernadero, el tipo de suelo y la forma de instalación, existen distintas soluciones posibles, como una base metálica, un borde perimetral de hormigón o una base hecha a medida. En esta guía encontrará cuándo se recomienda (encarecidamente) una base, qué opción se adapta mejor a su situación y en qué debe fijarse durante la instalación. Con la preparación adecuada, podrá disfrutar de su invernadero durante muchos años sin preocupaciones.
Una base es un borde elevado, normalmente de unos 10 a 12 cm de altura, sobre el que se monta el marco del invernadero de forma perfectamente vertical. El marco de aluminio o acero se apoya parcialmente sobre la base, lo que aporta mayor estabilidad y un anclaje seguro. Una base correctamente instalada también ayuda a evitar tensiones en el marco y en el vidrio causadas por irregularidades del terreno. Para saber más sobre cómo el vidrio puede verse afectado por estas tensiones, consulte nuestra guía todo sobre el vidrio del invernadero.
En la práctica, se recomienda una base para casi cualquier invernadero. Facilita una alineación correcta durante la instalación y reduce el riesgo de asentamientos con el paso del tiempo. Sin una base, incluso pequeños movimientos del suelo pueden generar tensiones en el marco o el vidrio.
Doika recomienda instalar la base sobre un borde perimetral de hormigón. Esto facilita una nivelación precisa y permite fijar la base de forma segura mediante anclajes adecuados.
Una terraza por sí sola no se considera una base. Si se instala un invernadero sobre una terraza, es necesario utilizar igualmente una base independiente sobre la que se monte la estructura.
En suelos blandos, se recomienda colocar la base sobre pilotes o postes para evitar asentamientos a largo plazo. La longitud necesaria dependerá de la capacidad portante del suelo.
En superficies duras, la base se fija mediante tornillos o anclajes. En suelo abierto, los tubos o anclajes suministrados pueden colocarse en hormigón, especialmente en las esquinas, para mayor estabilidad. Para una instalación paso a paso, puede consultar la guía de montaje de la serie Qube. Para otros modelos, también es útil la guía de montaje de la serie Popular.
La base debe estar nivelada, aunque se permite una ligera pendiente de aproximadamente un 1 % hacia el canalón para facilitar el drenaje del agua. En invernaderos sin umbral, la parte frontal y trasera deben quedar completamente niveladas.
Sí. Existe una solución de base adecuada para cada tipo de invernadero. En algunos modelos es opcional, mientras que en otros se incluye de serie. Esta información siempre se indica claramente en la ficha del producto.
Es posible construir una base por cuenta propia. Es importante respetar exactamente las dimensiones indicadas en el manual del invernadero. Para una explicación paso a paso, consulte cómo construir su propia base para invernadero.
Es una estructura elevada sobre la que se monta el marco del invernadero para garantizar estabilidad y una correcta alineación.
No. Algunas bases de aluminio están integradas en el marco, mientras que las bases de acero suelen suministrarse como componentes independientes.
El hormigón proporciona una mayor estabilidad, facilita la nivelación y asegura un anclaje firme del invernadero.
Aunque en algunos casos es posible, no se recomienda, ya que aumenta el riesgo de asentamientos y daños a largo plazo.
Normalmente, las bases tienen entre 10 y 12 cm de altura, lo que permite una instalación correcta y estable.
En Doika nos centramos en los detalles que garantizan una instalación estable y duradera. Desde el asesoramiento sobre la base hasta el apoyo durante el montaje, nuestro objetivo es ayudarle a evitar errores comunes.
Una base bien instalada es clave para un invernadero seguro y duradero. Al elegir la solución adecuada y preparar correctamente el terreno, se reducen significativamente los problemas futuros. Con una buena planificación, su invernadero le ofrecerá muchos años de uso sin complicaciones.